¿Célula exclusiva con tu personal y tus procesos, o pagar solo por el espacio que usas en un CEDIS multicliente? La respuesta depende de tu volumen, su estabilidad y los requisitos de tu producto. Guía práctica para decidir.

Qué es cada esquema
En el almacenaje dedicado, el operador destina espacio, equipo y personal exclusivos a tu operación: una célula (o una nave completa) que funciona como si fuera tu almacén, pero operado por especialistas. En el compartido, tu mercancía convive con la de otros clientes en un CEDIS multicliente: la infraestructura y el personal se comparten y pagas por posiciones y movimientos que realmente usas.
Cuándo conviene el dedicado
- Volumen alto y estable que justifica infraestructura exclusiva.
- Producto con requisitos especiales: seguridad reforzada, control de acceso, normativa estricta.
- Procesos a la medida: líneas de maquila propias, flujos de calidad específicos.
- Necesidad de personal entrenado exclusivamente en tu producto.
Cuándo conviene el compartido
- Volumen variable o estacional: pagas por lo que usas, mes a mes.
- Estás arrancando o probando un mercado y no quieres comprometer inversión.
- Tu prioridad es convertir costo fijo en variable y liberar capital.
- Tu producto no exige condiciones fuera del estándar de un buen CEDIS.
La decisión no es para siempre
El camino más común que vemos: arrancar en esquema compartido, medir la operación real durante algunos meses y, si el volumen se consolida, evaluar la migración a una célula dedicada con datos en la mano. Un buen operador te acompaña en esa transición sin que tengas que cambiar de proveedor — misma cuenta, mismo interlocutor, otro esquema.
También existe el híbrido: inventario base en compartido y una célula dedicada para el proceso que lo exige (por ejemplo, una línea de maquila o el producto de mayor valor).
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Preguntas frecuentes
Sí, siempre que el CEDIS tenga control de accesos, trazabilidad y procesos de resguardo adecuados. Para requisitos muy estrictos —alto valor, normativa específica— se puede delimitar un área controlada o evaluar una célula dedicada.
Con un contrato bien planteado, sí: lo habitual es revisar volúmenes y desempeño periódicamente y ajustar el esquema cuando la operación lo justifica. Pregunta por esa flexibilidad antes de firmar.
Pide la cotización desglosada de los dos con el mismo perfil de operación: mismo volumen, misma rotación, mismos servicios. Así comparas peras con peras y ves en qué punto de volumen el dedicado empieza a convenir.